El incremento en la demanda de alimentos mínimamente procesados ha favorecido el desarrollo de nuevas tecnologías, como las radiaciones ionizantes, altas presiones hidrostáticas, pulsos eléctricos, campos magnéticos oscilantes o ultrasonidos, como alternativa a la aplicación de otros métodos tradicionales más agresivos. Los avances experimentados recientemente en los sistemas utilizados en la generación de plasmas en condiciones ambientales han abierto nuevas expectativas al uso del plasma atmosférico no térmico (PANT) para asegurar la calidad microbiológica de los alimentos o la esterilización del material médico, farmacéutico o de superficies que entran en contacto con alimentos. Volver al listado |